La bestia.
Siempre es más interesante: es renegado, la estructura de su pensamiento es compleja, se tortura, ha tocado fondo y madura en forma original, necesita sobrevivir.
La bella.
No es tan bella. Se ampara en el contraste por eso busca a la bestia. Es insegura, teme el abandono. Rescatar a la bestia implica garantía afectiva. Controladora nata finge pureza y filantropía. Vanidad insaciable: personalidad deforme.
Final-final:
Bella se regodea en su falsa filantropía. Como un crío, Bestia mama la pureza, se endulza, crece, aprende, se embellece y se transforma. ¿Final feliz? Pero una bestia-bella y una bella no pueden coexistir: bestiabella ya no la necesita y bella prevé la traición; así que Bella impone deudas y castigos, por lo que, Bestia se emancipa y abandona.